La adquisición de un equipo debe considerarse como una
inversión que se recuperará con una cierta utilidad, durante su vida útil. Toda
adquisición de equipo debe estar justificada por un estudio que demuestre que
la suma de los costos de operación, mantención, reparación y depreciación del
equipo elegido es menor que la de otros equipos o que los costos que se
obtendrían por métodos manuales, siempre que ellos permitan realizar la obra en
los plazos fijados.
Gran parte del capital de trabajo de una empresa
corresponde a inversiones en equipo de construcción. La selección del equipo
mas adecuado a usar en la faena debe ser, por lo tanto, motivo de un cuidadoso
estudio económico comparativo entre los diversos equipos con que se puede
realizar un trabajo. El tamaño o capacidad de producción del equipo debe
corresponder a la establecida en el programa de trabajo a fin de que las máquinas
trabajen con su mejor rendimiento. Además, el tipo de equipo debe ser el
adecuado a la clase de trabajo asignado, especialmente en obras de movimiento
de tierras.
En ciertos casos los equipos standard pueden no ser los
más apropiados para el trabajo y resultar más económico para el constructor
diseñar el equipo especial. Por ejemplo, moldes sobre carros para ejecutar la concretadura
de un canal o de un túnel.
En todo caso la elección de un equipo especial deberá ser
justificada por medio de un estudio económico comparativo entre el uso de los
equipos convencionales y el equipo especial ideado para esa obra. En la
ejecución de estos equipos especiales se usará, en lo posible, elementos y
materiales standard por ser de menor costo, dar un mayor valor de recuperación
y porque los repuestos se pueden comprar en el mercado sin necesidad de
ordenarlos especialmente.
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